Femenina Plural en Radio Diferencia

Femenina Plural en Radio Diferencia

El pasado 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, no nos podíamos quedar callados. En Radio Diferencia “hacemos huelga con palabras. Exigimos, como mujeres y como personas que somos, los derechos que merecemos y que no se nos reconocen.Decimos basta. Basta de desigualdades. Basta de la brecha salarial y del techo de cristal. Basta de injusticias y de censuras. No declaramos la guerra a los hombres; no declaramos la guerra a nadie, cambiamos la vida. No somos ni amargadas ni insatisfechas: nos gusta el humor, la risa, pero sabemos también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia. No somos pro-abortistas, somos pro-opción. Juntas somos más. Nuestra identidad es múltiple, somos diversas. Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas. Somos TODAS. Juntas hoy paramos el mundo” (palabras de la directora del programa, Laura Higueras).

Este programa lo titulamos “Femenina plural” y efectivamente, fue precisamente eso: plural. Voces de todas las edades, voces internacionales, voces con experiencia y voces con ilusión y valentía. Mujeres trabajadoras y estudiantes se acercaron hasta el plató de radio para contarnos sus experiencias. Empezamos el programa con un plato fuerte, una entrevista a manos de Itziar Agudo. Nuestra compañera pudo conversar por teléfono con Ana María Pérez del Campo, una de las mujeres más luchadoras de nuestro país. Nacida en 1936, se convirtió en una de las primeras mujeres que luchaban por los derechos de la mujer durante la dictadura, una tarea un tanto difícil por aquel entonces. Luchó durante 9 años para conseguir el divorcio y participó en la redacción de la Ley de divorcio en España en 1981. Además de sus múltiples premios, Ana María Pérez del Campo es presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas. A pesar de las dificultades, ella decidió seguir peleando por la justicia: “Es imposible vivir y no luchar cuando los derechos de más de la mitad de la población estaban quebrantados”. Su historia quedará en el recuerdo, ya que Charo Nogueira ha publicado recientemente un libro titulado “La mujer que dijo basta”, en el que cuenta sus experiencias y el esfuerzo que dedicó a la reivindicación de los derechos de la mujer. Ana María daba fin a la entrevista con unas palabras que nos emocionaron a todas: “vosotras sois las la continuidad de la lucha”.

La primera mesa redonda estuvo dedicada a la universidad, moderada por Jennifer Bernal y en la que pudimos entrevistar a cuatro mujeres que trabajan en la UCLM. La primera de ellas fue Marina Montero, profesora de ESPACU en el campus de Cuenca, entrevistada por Arancha Hortelano. Nos contó que, afortunadamente, en su carrera no ha habido obstáculos por el hecho de ser mujer, ya que “en la enseñanza de español para extranjeros predomina la mujer”. La segunda entrevistada fue Carmen Mota, arquitecta y profesora en la Escuela Politécnica de Cuenca y en el Campus de Toledo. La entrevista fue realizada por Vanesa Moreno y en ella pudimos saber su visión del papel de la mujer en la sociedad. A pesar de haber estudiado una carrera tradicionalmente “de hombres”, su familia la apoyó en la decisión y afirma que no se siente discriminada en su trabajo por el hecho de ser mujer. Otra de nuestras invitadas fue Mari Carmen Fernández, trabajadora en la limpieza de la facultad de Periodismo, esta vez a manos de María Vecina. En la conversación reivindicaba que sí se ha sentido valorada en su trabajo, pero “a veces hay personas que no nos saludan por el hecho de ser las mujeres de la limpieza”.

La última entrevistada de esta mesa fue Milagros Cifuentes, jefa de conserjes en la facultad de Periodismo. Itziar conversó con ella acerca de cómo cómo ha visto el papel de la mujer en la UCLM, donde lleva trabajando más de 25 años. Afirma que “en esta casa somos muy afortunadas, porque desde el minuto 0 se nos ha tratado de igual a igual”.

La segunda mesa estuvo orientada a la mujer y el arte y moderada por Vanesa Moreno, en la que pudimos contar con estudiantes de Bellas Artes y con Isis Saz, directora académica del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Extensión universitaria y profesora en la facultad de Bellas Artes. Fátima Zohra y Miriam Gascón fueron las primeras entrevistadas, por Clara y Vanesa. Ambas son artistas y nos dieron su visión sobre el feminismo y cómo una mujer puede vivir del arte. El colectivo LGTB “Funf” también estuvo presente en nuestro programa, representado por Juanma y David, estudiantes de Bellas Artes. Ambos coincidían en que no creían en los conceptos de “feminidad” y “masculinidad”: “ha llegado a un punto en que tenemos que olvidar lo masculino y lo femenino”. Por último, Isis Saz, en su entrevista con María Vecina, se pronunció acerca del “techo de cristal”, afirmando que en muchas ocasiones ese techo no era de cristal, “sino de hormigón, y nuestra labor es romperlo”.

La siguiente mesa redonda trató sobre el empleo, a la que asistieron estudiantes y miembros de la UCLM y fue moderada por Clara Visier. El primer entrevistado de esta mesa fue Enrique Soler Castellanos, licenciado en Derecho en el año 2015, que pudo conversar con Aroa Ruiz. Nos habló de la brecha salarial y de la regulación de los derechos de la mujer en el ámbito laboral, una perspectiva jurídica para aclararnos conceptos. La segunda conversación estuvo protagonizada por Teresa Arévalo, estudiante de Derecho, graduada en ADE, fotógrafa y además, trabaja en el hostal de su familia, entrevistada por Jennifer Bernal. Teresa nos contó una experiencia personal relacionada con su familia. Su madre acompañaba a su padre en la dirección del hotel y en su momento fue muy criticada, porque por aquel entonces no había muchas mujeres en puestos directivos. Tras las dos entrevistas, se desarrolló un debate entre los dos estudiantes e Isis Saz, acerca de la importancia de la educación para la erradicación del machismo.

Distintas protagonistas de diversas edades se reunieron en nuestra mesa de edad, donde cada una pudo aportar su visión personal del papel de la mujer en la sociedad y cómo el paso del tiempo ha producido cambios en el significado de ser mujer. Esta mesa estuvo moderada por Sandra López y Lola Izquierdo, que expuso los temas de debate a nuestras 7 participantes: Itziar Agudo, Marina Montero, Natalia Marín y Marta Sánchez.

La última mesa, que puso el broche final a una mañana emotiva y reivindicativa, fue protagonizada por nuestros estudiantes internacionales. Chicas de Corea, Chile y Colombia, por ejemplo, nos ofrecieron detalles de la cultura de sus países y la concepción que se tiene de la mujer en ellos. Finalizamos la mañana con un buen sabor de boca, ese que queda después de haber trabajado en un proyecto plural, diferente y reivindicativo. Apagamos las luces del plató con una sonrisa en la boca y con la ilusión de ver que el mundo está cambiando, de que las mujeres estamos luchando y de momento, vamos ganando.

Créditos del programa:

Lidia Peralta. África tiene nombre de mujeres

Lidia Peralta. África tiene nombre de mujeres

África solo existe cuando se la mira desde lejos. Cuando se la otea desde la lejanía de la Torre de la Vela. Después desaparece o se multiplica. Nadie sale ileso. El viajero es condenado a recorrer las mil y una rutas que cada vez te llevan a una África distinta.

Viajeros eternos que la recorren tratando de hacernos entender este mundo donde caben muchos mundos. Pedro Páez, Stanley, Burton, Livingstone, Mary Kingsley, Kapuściński o Javier Reverte. Una estirpe de vagabundos en África.

La documentalista, periodista y caminante Lidia Peralta es también uno de ellos. Se puso las botas con alas para contarnos en sus documentales historias de gentes de Dakar, Tombuctú, Sudán o Khartoum. En estos días expone en la sala Ricardo Ortega de la Facultad de Periodismo de Cuenca algunas de las fotografías de las mujeres que encontró durante sus vagabundeos por África. “Mujeres (que) machacan la mandioca, asan a la brasa bulbos de taro, cocinan algún plato, comercian con chicles, galletas y aspirinas, lavan y secan la ropa. Y todo ello a la vista de todos, como si rigiese una orden que obliga a los habitantes a abandonar sus casas a las ocho de la mañana y a permanecer en la calle.” (Ébano, 1998). Mujeres con nombres en África. Hechos cotidianos que cruzan los límites de los clichés que tenemos de África. Sin truculencia y sin paternalismos. Sin exotismos innecesarios. Gentes normales. Mujeres de África de las que Lidia conoce los nombres.

¿Cómo nace la exposición “África tiene nombre de mujer”?

La exposición no es un trabajo independiente de haber ido una sola vez a visitar varios países africanos, sino más bien es numerosas ocasiones en las que he estado allí. Es fruto de una atracción por África desde que era pequeña. Recuerdo decir a mi madre en el salón de mi casa que quería ir a África. Considero que se debe a la serie ‘Raíces’. Me marcaron mucho esos personajes, esas narrativas de la esclavitud. Después de varios años, terminé estudiando la serie y a día de hoy la critico porque no atiende a realidades históricas. Pero lo cierto, es que siendo niña me impresionó muchísimo. De modo que en cuanto tuve oportunidad de moverme y comencé a viajar, África era como mi destino preferido. Más tarde llegaron comentarios típicos como: ‘¿África? ¿Por qué África? ¿Qué se te ha perdido allí?’. Pero cuando llegar a África y realizas viajes por la zona, te das cuenta de que tus experiencias son radicalmente distintas a ese tipo de prejuicios que llevas a cuestas. Vuelves cargada de nuevas impresiones, de aprendizaje de diferentes culturas, filosofías y modos de ver la vida, maneras de enfocar las cosas… Todo ello te hace salir de tu zona de confort y de pensar que Europa es el ombligo del mundo. La exposición no obedece a una intención de voy a hacer una exposición de mujeres, sino que es un cúmulo de experiencias, de viajes, de países y de años. Hace ya veinticinco años que viajo por el continente africano.

Hay gente que va a África diez días con todo programado, y a la vuelta parece conocer ya todo el continente.

Me dan muchísima rabia ese tipo de cosas. Además, he constatado que los propios turistas cuando vuelven de los viajes se convierten así mismos en los propios héroes, contando sus experiencias y hablando de los robos, de las enfermedades, del miedo, del peligro… ¿Para qué hacen eso? Para generar una heroicidad propia del viaje, cuando yo lo que reivindico es lo contrario. Reivindico la normalidad en la vida diaria de estas personas. Después de haber realizado tantos viajes a África con lo que te quedas es con eso, con situaciones cotidianas que son universales, que las encuentras en cualquier parte del mundo. Todas las personas desean lo mismo: su felicidad, la de sus hijos, que sean buenas personas, la salud… Por ello con esta obra intento romper estereotipos y reivindicar la normalidad.  

A veces parece que sólo interesa África como naturaleza salvaje y cómo territorio en guerra.

No hay que caer en la polarización. África es un continente de cincuenta y cinco países con mil millones de habitantes (en España somos tan solo cuarenta y cinco millones). En un volumen tan inmenso de países y millones de habitantes, esto representa un hecho muy minoritario en el devenir cotidiano de las personas. Al final todo se acaba desvirtuando cuanto más lejos se esté de lo local. Los titulares de África son y siguen estando muy polarizados. Me alegra que haya medios, como en RNE ‘África hoy’, el Blog de Lola Huete ‘África no es un continente’ o Festivales de Cine como el ‘Festival de Cine africano de Tarifa’, que estén contribuyendo a generar otra imagen más positiva y normalizada. Pero África hasta ahora ha sido guerra, hambrunas, corrupción, el titular al fin y al cabo. Nuestra responsabilidad como comunicadores es alejarnos de los titulares para rescatar la normalidad. Hablamos del mayor genocidio del mundo y pensamos en los nazis, pero allí hubo cuatrocientos millones de esclavos comercializados. Lo que se ha hecho con África es un auténtico homicidio a todos los niveles.

¿Cuál de todas las facetas que ofrece África consideras que es la que más te apasiona, la que más influencia a tu fotografía?

Voy a ahondar en el pasado y me voy a centrar en un documental que hice sobre los manuscritos andalusíes, llamado ‘La caravana de los manuscritos andalusíes’. El protagonista principal es Ismael, propietario de la biblioteca andalusí de Tombuctú y el documental relata la ruta desde Toledo hasta Tombuctú y va buscando los manuscritos que se produjeron en la Hispania islámica. Ese documental me abrió toda la visión que hoy en día tengo del continente africano, porque me hizo comprender que en los siglos XII y XIII, cuando París y Londres eran auténticas podredumbres, en Mali estaba la universidad más prestigiosa de África. Cada familia tenía manuscritos en sus casas y había una cultura extraordinaria. Me dio muchísimo que pensar sobre qué representa África y por qué no ha podido llegar más a nuestra vista. A raíz de esta ruptura con los estereotipos a través del documental, empecé a ver a mujeres taxista, médico, bombero, modelo. Esa parte de África me atraer muchísimo. Además, es un continente que te desborda con tantas culturas diferentes. Luego regresas a Europa y observas que todos somos muy iguales entre sí. Para mí África es belleza, es todo lo que veo cada vez que la piso.

Hablando de belleza, Mali, por ejemplo, es el país musicalmente hablando, más rico del mundo. ¿Cuál es el papel de la mujer en este ámbito?

Es cierto, pero no me decantaría a decir que lo que más caracteriza a Mali es su música. África siempre se ha expresado con música y creo que la riqueza musical pertenece a cualquier esquina de su continente. África es música. La mujer africana que acaba en el mundo de la música, sobre todo la música tradicional, no solo tiene un rol musical de cara a la sociedad, es más que eso. Son iconos de religiosidad, son herederas de las personas que siempre estaban al lado de la nobleza y que iban contando lo que iba pasando en las cortes africanas. El equivalente en la actualidad serían las trovadoras, mujeres con una gran capacidad expresiva y creativa que improvisan letras.

¿Cómo es acercarse a ellos para conocer su cotidianidad desde dentro al ser una persona de Occidente?

No, a ese nivel no. Considero que el recelo de África hacia Occidente opera hacia otros niveles más institucionales, corporativos, más de discurso oficial. Las culturas árabes son famosas y son conocidas por su hospitalidad, por su gran acogida a aquel que lo necesita. Nosotros hoy en día no somos así, no acogemos a nadie ni le damos un plato de comida sin conocerlos. La verdad que yo nunca he tenido ningún problema para conectar con personas de otras culturas. Todo lo que he encontrado ha sido intercambio, enriquecimiento cultural y alegría. Mucha gente se pregunta cómo pueden ser tan felices con lo pobres que son y es ese el primer aprendizaje que te traes de allí.

¿Cuál es tu visión acerca frente a tradiciones como la ablación?

Lo veo muy mal. Yo misma he atravesado bastantes crisis de carácter personal con cómo yo me posicionaba con temas de género y feminismo. Existía ese debate interno de si hemos de dejar a las sociedades que vivan a su libre albedrío o hay temas por los que no se puede hacer la vista gorda. Para mí, nada es lícito, ni legal. Es una auténtica humillación para la mujer y es intolerante. Desposeer a la mujer de una fuente de placer tan vital como es la que recibe a través del sexo, ¿qué mayor humillación puede haber? Estoy radicalmente en contra a todos los niveles, tanto humano, como sanitario. NO en mayúsculas, sin ningún tipo de contemplación. Pero esta realidad patriarcal machista la tenemos en Europa también, por lejano que nos parezca. No nos hemos desecho del hecho de diferenciar a hombres de mujeres, porque durante siglos y siglos el hombre ha estado en el centro de la sociedad y todo ha girado en torno a él. ¿Cómo los hombres van a querer deshacerse de esos privilegios? Pero no deja de ser una injusticia.

Has comentado que fue un poco espontáneo hacer este tipo de fotografías exaltando la figura de la mujer, pero, ¿en tus viajes e investigaciones te has topado con mujeres que luchan por ser reconocidas en la sociedad?

Tengo un documental que te responderá muy bien a la pregunta, titulado ‘Alas sobre Jartum’. Es la historia de cuatro hermanas sudanesas que, por la situación de inestabilidad política que ha vivido Sudán en las últimas décadas entre norte y sur, tuvieron que separarse. Una de ellas se fue a vivir a Estados Unidos, dos a España y otra a Sudán. Cada una de ellas es una familia de artista y un documental en sí. La que vive en Sudán es profesora universitaria y desde allí lucha cada día para que valoren el papel de la mujer dentro de una sociedad que se ha calificado a sí misma como islamista. La cantante no pudo soportar la presión que su familia le ejercía para ponerse el velo y tuvo que marcharse. La actriz que vive en Estados Unidos hizo una obra de teatro que criticaba al gobierno, la amenazaron y tuvo que huir del país. La otra hermana ha hecho una tesis doctoral en Granada y en la actualidad vive en Cuba trabajando en una embajada. Estas mujeres son un monumento. Cada una de ellas, desde el sitio que haya sido, han sido mujeres luchadoras, empezando por enfrentarse con sus propias familias.

¿Qué te gustaría que se llevasen puesto en la mochila quiénes visitasen la exposición?

La inspiración, las ganas y el deseo de conocer África. Dar ese primer paso de ¿qué hago yo allí? o por qué ese destino. Es muy bonito poder inspirar a las jóvenes generaciones para que apuesten por un camino, por una especialización. Puede ser África, Asia, o cualquier otro lugar, pero con los años empiezas a recoger frutos y eres consciente del trabajo realizado. Que esas fotografías puedan inspirar a alguien a elegir su camino sería algo maravilloso. Ya sabes lo que dicen, una imagen vale más que mil palabras.

Nos despedimos de Lidia Peralta deseando que nos cuente más historias de África con sus documentales, con sus fotografías o con sus palabras. Así, nos quedamos pensando en aquello que dijo el Gato de Cheshire de lo especial de aquellas personas que encuentran el camino. Volvemos de nuevo a mirar a esas mujeres retratadas en la exposición “África tiene nombre de mujer” sabiendo que Lidia conoce sus nombres.

 

Esta entrevista es el resultado del encuentro con Lidia Peralta que se realizó en el Lab de MakingUCLM con motivo de la inauguración de la exposición “Africa tiene nombre de mujer” que puede visitarse durante el primer cuatrimestre de 2018 en la sala Ricardo Ortega de la Facultad de Periodismo de Cuenca. En él participaron los estudiantes de periodismo David Alexander V.Lola Izquierdo SuayDiana Villamizar RevolloMaría Natalia Palma IbáñezLaura Leiva VargasKathleen Pérez Flores y Josean Montero. La entrevista está redactada por Jennifer Bernal y Josean Montero. Las fotografías son de Ángel Alarcón Marchante y Laura Higueras

Lidia Peralta

Lidia Peralta es directora de numerosos documentales que nos cuentan historias de África. Entre ellos ‘La Caravana del manuscrito andalusí’ (2007) en el que se narra la historia de Ismael y el viaje de algunos de los libros que se realizaron en Al-Andalus y que fueron sacados de la Península para evitar destrucción.

Entre sus últimos trabajos encontramos el documental “Una casa para Bernarda Alba” (2011). La maravillosa historia de ocho mujeres gitanas que preparan la obra de teatro de García Lorca mientras nos acerca a la realidad de los barrios chabolistas sevillanos. Este documental obtuvo el Festival internacional de documentales “Santiago Álvarez in Memoriam” (Cuba, 2011) y el Premio Andalucía de Periodismo (2013) en el apartado de televisión.

Una casa para Bernarda Alba, de Lidia Peralta (2011)

La Caravana de los Manuscritos de Al-Ándalus, de Lidia Peralta (2007)

Esta mañana hablamos con Manos Unidas en Radio Diferencia

Esta mañana hablamos con Manos Unidas en Radio Diferencia

Esta mañana en Radio Diferencia hablaremos sobre la nueva campaña de Manos Unidas “Comparte lo que importa”. Para ello contaremos con la presencia de Encarnación Pérez Martínez, delegada en Cuenca de Manos Unidas y el Padre Fermín Francisco Rodríguez López, misionero claretista en Kenia y Zimbabwe desde las doce de la mañana en el Plató de Radio de la Facultad de Periodismo del Campus de Cuenca.

Puedes escuchar todos los programas de Radio Diferencia a través del canal Radio Diferencia UCLM de Ivoox.

¿Cómo tratan los medios de comunicación la violencia de género?

¿Cómo tratan los medios de comunicación la violencia de género?

El pasado 24 de noviembre, aprovechando que el día posterior se conmemoraba el Día Internacional Contra la Violencia de Género se celebraron unas jornadas en la Universidad de Castilla-La Mancha en el campus de Cuenca. Dicho evento se desarrolló en el Salón de Actos Melchor Cano de la Facultad de Trabajo Social y fue promovido y organizado por la Facultad de Periodismo.

La ponencia de Elena Casado, socióloga de la comunicación e investigadora de las relaciones de género, dio comienzo a estas jornadas bajo el título “Representaciones de la violencia de género en el espacio público. Uno de los aspectos en los que más incidió a lo largo de la misma fue en el papel de los medios de comunicación a la hora de tratar la violencia de género, siendo el más relevante y reflexivo para los alumnos de periodismo allí presentes.

“La forma en la que los medios de comunicación dan sentido a la violencia de género es escandalosa”, apuntaba Elena Casado, quien además detalló que hay tres planos que orientan nuestra acción en la violencia de género: uno configura regímenes de sensibilidad conduciendo nuestras acciones. El segundo plano, consiste visibilizar las relaciones de poder y producción social de daño, rompiendo con la pedagogía de la crueldad. Y, el último, apela hacia el compromiso cívico y hacia la ética profesional.

Por lo tanto, los medios de comunicación deberían tener en cuenta estos tres planos de orientación a la hora de realizar contenidos o piezas sobre violencia de género. “Después de ver lo de la Manada una chica con violencia de género ahora no se sentirá animada a denunciar”, lamentaba Elena.

En relación con lo expuesto anteriormente, según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se puede vislumbrar que cada vez son menos las denuncias por violencia de género.

Año Número de denuncias por violencia de género
2017 83.198
2016 143.535
2015 129.193
2014 126.742
2013 124.893
2012 128.477
2011 134.002
2010 134.105
2009 135.539

Fuente: Portal estadístico. Delegación del Gobierno para la violencia de género. Url: http://estadisticasviolenciagenero.msssi.gob.es/

Esto, no quiere decir que no haya violencia de género, sino que las personas que la sufren no denuncian por diversas causas, entre las que destaca el miedo a las represalias, que se sitúa en un 42,5%. Asimismo, resulta relevante que el siguiente motivo por el cual las víctimas no denuncian sea por presión familiar.

Fuente: Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad. Informe sobre la Inhibición a Denunciar de las Víctimas de Violencia de Género.

Este último dato podría interpretarse de diversas formas, pero no cabe duda de que hace falta más sensibilización con este problema social que cada día afecta a un mayor número de personas. Y, no sólo con este problema, sino también con las víctimas. En algunos de los ejemplos reales que se detallan en el informe sobre la inhibición a denunciar de las víctimas de violencia de género se ha podido constatar que la violencia de género psicológica, al no dejar heridas visibles, es más difícil de valorar y las personas que lo ven, pero no lo sufren tienden a minimizarlos.

En relación con lo anterior, hay campañas “de sensibilización” que dicen: “Si tú no hablas nadie puede hacerlo por ti”. Tal y como citó la socióloga Elena Casado esto viene a decir: “Mi posición de víctima depende de lo que yo haga”. Por tanto, una vez más la víctima vuelve a verse culpabilizada de una forma u otra.

Algo estamos haciendo mal. Son los medios de comunicación los que se encargan de informar de estos y otros asuntos, quienes suministran las ideas y creencias que están determinando las conductas de las personas. De tal manera que también tienen un papel formador. Es por ello que hay que pensar cómo se debería informar. Es preciso señalar, que hoy, día 28 de diciembre de 2017, los informativos han abierto diciendo que han muerto dos mujeres más víctimas de violencia de género. Al dar cuenta de estos fallecimientos el periodismo se ha limitado a dar la noticia.

En una entrevista a Elena Casado sobre este tipo de cuestiones afirmó que los medios de comunicación deben contextualizar con los datos de la frecuencia de estos delitos para saber que no es una cosa de unos individuos, sino un problema social serio. Además, considera que debe verse de forma clara lo que está pasando, que no es una cuestión parcial, sino muy normal en términos de frecuencia.

En la misma línea, esta investigadora de relaciones de género afirmó que expresiones como <<otra víctima más>> no ayudan, ya que parece que sólo eres víctima si estás muerta, invisibilizando así muchas situaciones de abundante miedo. Otra de las pautas que Elena Casado considera que debe seguir el periodismo es apostar por otro tipo de parcialidad, ya que hoy en día el periodismo toma parte. Así como no hacer espectáculo, aportar datos, contextualizar, decir por qué pasa, qué tiene que ver un caso con otro y, sobretodo, los medios de comunicación tienen que ser responsables y pensar de qué forma quieren decantarse en este tipo de asuntos.

El periodismo no está informando como es debido de estas cuestiones, como ya se ha adelantado, pero yendo al ámbito legal, parece que la legislación existente tampoco parece paliar este problema. En el año 2004 se creó la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género y parece que sí tuvo sus efectos, ya que en 2005 hubo 15 mujeres víctimas mortales menos que en el año anterior. En contraposición, en el año 2007 se aprobó la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, y en el año 2008 el número de defunciones aumentó.

De igual modo, en el año 2009 entró en vigor la ley reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria y en 2010 hubo 73 fallecimientos, el mayor número de víctimas mortales femeninas desde 2003 hasta el día de hoy. Por lo tanto, la legislación tampoco puede paliar todos los asuntos polémicos de la sociedad. No es la solución a todos los males. En la cuestión humana es mucho más difícil determinar cómo se podrían disminuir estas situaciones, ya que los seres humanos son por definición seres complejos.

En consecuencia, no se tiene la forma de poner fin a todo esto y está claro que no es un problema que vaya a erradicarse totalmente, pero sí que debemos seguir pensando más formas de sensibilizar y de educar

Para concluir, Elena Casado en su ponencia en la Universidad de Castilla-La Mancha reflexionaba: “¿Dónde van esos dolores que no encuentran dónde ir?”. Comprobando todos estos datos, seguramente estén yendo a parar hacia el interior, hacia las denominadas heridas del alma, que se reflejan en el cuerpo y que pocas veces acaben exteriorizándose. Y, es que, hay dolores del alma tan profundos que se ahogan en silencio.

 

Imagen destacada: Violence – the headlines by YvieProductions

Luché contra la ley

Luché contra la ley

Según el Real Decreto 505/2007, de 20 de abril, ‘‘por el que se aprueban las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados y edificaciones’’, la Constitución Española establece en su artículo 49 que ‘‘los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos’’.

¿Suena bien, verdad?, pero, ¿qué pasaría si usted asistiese a un concierto y pretendiesen llevarlo a una zona donde, como mínimo, podría ver a su grupo favorito a través de una pantalla?, ¿qué pasaría si tras horas de cola un vigilante de seguridad le expulsase de la zona aunque le intente explicar que sus entradas son para la zona de pista? Pues bien, esta situación la experimenté hace un mes.

El pasado viernes 15 de diciembre, Loquillo celebró en el ‘‘Wizink Center’’ (antiguo ‘‘Palacio de los Deportes’’ de Madrid) el último concierto de su gira ‘‘Salud y Rock and Roll’’. Por este motivo, una servidora se trasladó a la capital de España. Una vez allí, coincidí con Paula de ‘‘Loquillo Fan Club’’, quien me apuntó en una lista para reservarme sitio en la fila. Después me marché al hotel. Más tarde, cuando todavía quedaban dos horas para la apertura de puertas, mi madre (quien me acompañó al concierto) y yo volvimos a la fila. Para nuestra sorpresa, el personal de seguridad los había echado de la fila y los encontramos enfrente del recinto. Entonces, cuando hacía apenas 10 minutos que esperábamos junto con el resto de seguidores, el vigilante se acercó a nosotras y nos dijo que no podíamos estar ahí, que tenía que ir a la zona de movilidad reducida. En ese momento, le explicamos mi caso: que llevaba 9 conciertos de esta banda y todos en primera fila; además, la silla de ruedas la utilizaría solo para los desplazamientos y al comienzo del concierto se quedaría plegada donde no molestase. Al parecer, al guardia no le satisfizo nuestra respuesta, aunque insistió en que dejáramos la silla en el acceso de movilidad reducida y después no fuésemos a la pista. A las siete y media de la tarde, cuando abrieron las puertas, otra persona de seguridad incidió en que mi silla de ruedas debía quedarse ahí. Una vez dentro, quien nos revisó las entradas nos dijo que con dejar la silla de ruedas en el guardarropa era suficiente. Mientras, alguien del personal del Wizink se llevó nuestras entradas y ya se veía a muchos fans dentro del recinto. Afortunadamente, mi padre y mi hermana que venían con nosotras pudieron sacar la silla a la zona, pues ellos tenían asientos reservados y no tenían que preocuparse por si alguien les quitaba el sitio. Cuando nos devolvieron las entradas, nos colamos delante de todo el mundo y al llegar a la pista nos encontramos con gran parte del club de fans, entre ellos Silvia y Jesús, quienes me hicieron hueco en primera fila.

Fotografía de Richard Polom.

Como ya he explicado, no es la primera vez que voy a un concierto. Sin embargo, no deja de sorprenderme la falta de empatía, sensibilidad y adaptaciones en este tipo de eventos. Además, esta situación supone un acto de discriminación hacia cualquier persona con diversidad funcional.

No obstante, estas no fueron las únicas limitaciones con las que me encontré en mi periplo por  Las Calles de Madrid. Al día siguiente, a la hora de comer, fuimos a un bar situado cerca de nuestro hotel: ‘‘Jacaranda’’. Para mi sorpresa, este local contaba con un gran escalón a la entrada. Por este motivo, cuando la camarera se dispuso a atendernos le pedí una hoja de reclamaciones: ‘‘¿Por qué, cariño?’’- fue su respuesta. En ese momento, mi madre (más calmada que yo) le explicó la situación. Pasados unos minutos llegó el dueño de la instalación y su respuesta fue que desde la Junta del Barrio de Salamanca le habían obligado a retirar la rampa que había anteriormente. También intentó decirnos que cuentan con una rampa portátil y que podríamos haberla solicitado. Más tarde, todo transcurrió con aparente normalidad: comimos y nos marchamos sin que nos dieran una hoja de reclamaciones.

Así, a este respecto varias dudas vagan por mi mente, ¿cómo podría desenvolverse una persona con discapacidad ante situaciones como esta?, ¿cómo pretenden hacernos creer que todos somos iguales si, en la práctica, esto no es real?, ¿somos todos iguales?

 

Vayas donde vayas hay vallas

Vayas donde vayas hay vallas

Oíd, las palabras en el límite del mundo

Oíd, la tormenta de miedo en las bocas del hombre

Oíd, oíd

Exquirla, Europa Muda

 

Hemos llenado el mundo de límites y fronteras. Constantemente trazamos líneas para dividir el ellos del nosotros y así vamos recorriendo el mundo. Convertir el micrófono en un pequeño borrador para tratar de difuminar alguna de ellas. Un proyecto pequeñito como este es como tratar de romper el alambre de espinos con un cortauñas. Pero al menos hay que intentarlo y tratar de que sean cada día más los que lo intenten.

Comienzo el año sobre lo que era el fondo de un pantano. Hoy está casi seco. En lugar de agua y peces, sólo hay tierra agrietada y botellas de plástico. Un puente abandonado y semiderruido nos cuenta historias de caminantes antiguos. Restos de algunas edificaciones de gentes que ya se marcharon.

Estas son las historias que quiero que me cuenten. Descubrir distintas formas de mirar la realidad nadando contra la corriente. Rescatar lo mejor de cada uno para tratar de por lo menos ver lo que hay al otro lado del muro.

Buscar la riqueza del mundo. La otra riqueza. La riqueza de formas las naturales y humanas diversas. Escuchar a las gentes del campo y a los que vienen del otro lado. De cualquier otro lado.

Aquí en el fondo de este pantano lleno de basura y vacío de agua, el cambio climático es algo que ya ha pasado, aunque no queramos verlos desde nuestros jardines de césped artificial.

De estas cosas quiero oír hablar a los caminantes. Quiero oír a los que quieren cambiar las cosas a pesar de todo, a los que quieren seguir soñando, a los que todavía saben de semillas autóctonas y de soberanía alimentaria. Quiero oír  las historias de los que estuvieron allí afuera. Sentarme a escuchar a los que tienen cosas que decir. A los músicos orgánicos y a los contadores de historias. Al que sabe lo que dice y al que cree que no tiene nada que decir. Hablar en voz baja para que haya que prestarles atención. Escuchar al que sabe senderos que nos acerquen a la soberanía de la alegría. Caminos secretos que puedan sortear esas vallas. Gente que no se rinde.

De eso me apetece oír hablar este año en Radio Diferencia. Lo mejor de este proyecto es que cada uno podrá sentarse a escuchar a quien quiera, porque hay tantos senderos como participantes en este proyecto. Cada uno tendrá que recorrer el suyo, pues para eso queremos estamos aquí.

#nulladiessinelinea

Hoja al viento, por Jael Uribe

Hoja al viento, por Jael Uribe

¿Será qué sólo merecemos silencio, yacer adentro de una fosa de cemento en donde gritan justicia desde fondo nuestros huesos? ¿Cuantas más debemos ser semilla en el centro de los ojos para que se nos reconozca fruto, vida, flor, esencia? ¿Serán que somos menos importantes, que no valemos un peso, y qué la única manera en que nos nombren sea para desearnos el descanso eterno en un trozo de papel amarillo al viento?

No sé. Quizá divago y me pierdo creyendo que todo puede ser diferente. Que no necesitamos de tantas, las mártires, para que se reconozca nuestra voz y se velen por nuestros derechos, sin ser partes de una lista constante que devela nuestra breve existencia, un rosario de inagotables cuentas que nos muestra estadísticas, en lugar de heroínas, nos muestra polvo en vez de carne y músculo donde se apoya el futuro de nuestros pueblos. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo? Justicia para las que somos menos, para las que esperamos en el borde de nuestras palmas por el trozo de universo que ganamos con nuestra sangre desde hace tiempo.

Ser mujer (justicia) en un mundo ciego, en un mundo donde un ser humano capaz de dar vida merece el mismo tratamiento que un perro, o menos; En un lugar donde se degüellan sin piedad nuestros cuerpos y dónde nuestras almas no merecen el descanso eterno, dentro de un basurero ¿Por qué? ¿por qué somos menos? Las otras, las proscritas, las denunciantes, las abusadas, las rebeldes, las “malditas” mujeres, portadoras de este karma interminable, de una ira sin sentido, hijas de la muerte.

Seguimos aquí, esperando que sea luz en nuestro encierro. Por la mano del hombre, amigo, hermano, amante, para aunarnos en la lucha por un premio que sabemos nuestro. Por la otra mujer indiferente que se esconde en su temor y en vez de ayudarnos a ser frente, calla y desaparece. Esperando que nos dejen de tratar como objeto, para disfrute de los bajos instintos de los perversos, para vender en las vidrieras y revistas el lado oscuro que nos “conviene” para el mercado local y extranjero. Porque nos negamos a ser carne, porque somos VIDA y no muerte. Porque merecemos crecer sabiendo que valemos, más que un contrato para exhibirnos a los buitres, más que sensacionalismo para vender periódicos a nombre nuestro, sin que con ello se contribuya con nuestro desarrollo, sin ninguna utilidad a favor nuestro.

Llegó el tiempo de pensar “señores”. Tiempo de pasar factura a los pasos que formaron este camino de sangre que ahora vivimos las mujeres. Tiempo de dejar de ser estadística, “señoras”, de dejar de ser menos y de ser las suficientes, de ser bastantes, de ser todas  a contra viento y contra de lo que nos oprime desde adentro. ¡Tiempo de ser UNA, fuertes!

 

Jael Uribe. Presidente Movimiento Mujeres Poetas Internacional MPI, Inc. y Fundadora Festival Internacional de poesía y Arte Grito de Mujer. 

Jael Uribe es una escritora de nacionalidad dominicana. Ha colaborado con varias revistas tanto impresas como digitales, eventos culturales y programas de radio y televisión en diferentes países Latinoamericanos. Ha formado parte y colaborado con diversos movimientos y grupos, siendo de mayor relevancia su labor como líder del Movimiento Mujeres Poetas Internacional (MPI) el cual fundó en el año 2009 con la misión de promover la labor de la mujer contemporánea en la poesía y la creación del Festival Internacional de Poesía “Grito de mujer” realizado en diferentes países en homenaje a la mujer y en contra de la violencia.

Jael es egresada en Artes Publicitarias, posee un diplomado en Relaciones Públicas y Comunicación Corporativa y actualmente cursa un Máster en Diseño Gráfico y Editorial en la Escuela Superior de Diseño de Barcelona, entre otros estudios relacionados. Poemas y escritos suyos forman parte de decenas de antologías a nivel nacional e internacional. Es autora del poemario De La Muerte al Fénix, publicado por el Ministerio de Cultura y la Dirección General de la Feria del Libro Dominicana. En el 2017 recibe en Oslo el prestigioso premio “Libertad de Expresión 2016” (Ytringsfrihetsprisen) otorgado por la Unión Noruega de Autores con el aval del Ministerio de Cultura de Noruega por su labor como activista cultural.  Ese mismo año gana el 1er. Lugar del Premio de Poesía Vicente Rodríguez-Nietzsche del Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico. Ha ganado otros premios y reconocimientos.

Puede conocer una pequeña muestra de poemas y escritos de Jael Uribe en su blog: http://jaeluribe.blogspot.com o siguiéndola en Facebook y Twitter, además conoce su proyecto en www.gritodemujer.com

ADACE-CLM: Hola, ¿te acuerdas de mí?

ADACE-CLM: Hola, ¿te acuerdas de mí?

El Daño Cerebral Adquirido (DCA) afecta a más de cuatrocientas mil personas en España. Has leído bien. Cuatrocientas mil. Ictus, traumatismos craneoencefálicos o tumores cerebrales son algunos de los cisnes negros que nos esperan detrás de cualquier esquina.
Cuatrocientos mil cualquieras que ayer pudieron pasear a nuestro lado, ser nuestro compañero de pupitre, de barra, de confidencias, de amores o de todo al mismo tiempo, hoy están afectados por este mal ignorado al que le hemos puesto el aséptico nombre de DCA.

Ejercicio de manos. Fotografía: Marta Cuenca Rufián para #makinguclm

Como cada 26 de octubre las asociaciones que luchan por hacer la vida más digna de los afectados por el daño cerebral y de su familiares organizaron múltiples actos de sensibilización y concienciación en todas las poblaciones en las que se encuentran presentes.

Este año, ADACE-CLM organizó un interesante encuentro-taller de teatro en colaboración con la Escuela Municipal de Música y Artes Escénicas Ismael Martínez Marín. El acto era entrañable, como tantos. Comenzaron hablando los políticos, como tantas veces. Un usuario afectado por DCA leyó un emocionante y sentido manifiesto. Sentado en la última fila tomaba apuntes rutinarios y sentimentales para una nota de prensa como tantas. Alguien se sentó a mi lado. Llevaba garrota y gorra. Tenía un tic incómodo y me miraba fijamente. Lo miré a los ojos. Miré sin ver y callé. Agaché la cabeza y seguí escribiendo.

Imagen: Marta Cuenca Rufián para #makinguclm

Una voz rota y confusa me dijo: “Hola, ¿te acuerdas de mí?” y me llamó por mi nombre. Quería recordar su rostro. Quería recordar su voz.

  • Soy Juan Carlos. Tuve un accidente de coche. Yo estudiaba en el Alfonso contigo.

Demoledor. Él, supuestamente afectado por DCA, me recordaba y yo, ciudadano supuestamente estándar, apenas lo había convertido en un vago recuerdo.

Siguió el acto y comenzó el taller. Hice alguna entrevista. Pero ya no pude dejar de pensar en Juan Carlos y en el cisne negro que un día se cruzó en su camino y lo cambió todo. Quise saber más y aprovechando el disfraz de periodista con cámara y micrófono incorporados me puse a preguntar a todo el que se cruzaba en mi camino, intentando encontrar las respuestas que sabría que no encontraría.

Me senté a hablar con Jorge Auñón, miembro de la asociación, que aprovechó la grabadora y la atención para contarme que “no hay suficientes infraestructuras para que las personas con Daño Cerebral se puedan desenvolver en su vida cotidiana” y que es muy importante recordar más a menudo que existe este problema “porque hay gente que no puede deambular por la vida después de sufrir este problema, tenemos que ayudarnos entre todos, darnos la mano para solucionar esos pequeños problemas que nos permitan vivir mejor”.

Irene Valencia es la responsable del Centro de Atención Directa en Cuenca y ha sido la encargada de dirigir el protocolo del acto. Destacó la importancia de este tipo de actos para que se “sensibilice la población sobre las secuelas y las distintas capacidades que tienen las personas con daño cerebral. Se intentan eliminar tanto las barreras sociales como las arquitectónicas.”

Tras los discursos, manifiestos y fotografías de rigor desaparecen los representantes políticos del escenario y la atención se centra en el patio de butacas donde las sillas bailan y parecen colocarse ellas solas ordenadamente contra la pared. Es el momento de hacer teatro y todos los movimientos corporales se convierten en emociones.

Los alumnos de la Escuela Municipal de Teatro se mezclan con los miembros de ADACE en la realización de distintos ejercicios actorales. “La escucha, la acción-reacción, el control del cuerpo, la emoción. El teatro tiene aquello que nos enseña a ser mejores personas y a construir una sociedad mejor, donde nos escuchemos unos a otros de una manera emocional”, con estas palabras nos resume Patricia González, directora de la escuela, las actividades que están desarrollando esta tarde.

Imagen: Marta Cuenca Rufián para #makinguclm

“Es una maravilla ver cómo han logrado trabajar juntos a pesar de las dificultades, y es emocionante ver a las familias en esto”. Son más de cincuenta alumnos los que integran la escuela de teatro. Algunos de ellos, como la propia Patricia, especialmente sensibilizados con este problema pues lo han vivido de cerca con familiares y amigos.

Pilar Romero es una de ellas. Alumna de la Escuela de Teatro, lo ha vivido de cerca porque una sobrina suya es terapeuta con personas con daño cerebral adquirido y nos habla de lo intensa que ha sido la sesión de ejercicios actorales de hoy.

En un respiro, hablamos con José Emilio, cuya mujer sufrió un ictus tras una operación. Nos cuenta lo desorientado que estaba al principio. Cómo tuvo que volver a aprender a entenderla y cómo la asociación le ayudó a no sentirse solo. “Los dos primeros años han sido muy duros. Quieres que ella se sienta cómoda, que no sufra y no sabes cómo hacerlo. Afortunadamente, los últimos meses su conducta es otra y ya se siente mucho mejor. En cierta forma ha aprendido a reconocer sus limitaciones y se ha adaptado a ello. Eso nos ayuda mucho en el día a día.”

Los seres humanos somos mucho más grandes de lo que nos creemos. Mucho más fuertes, mucho más generosos y mucho más humanos cuando la vida nos pone al límite. Podemos perder la movilidad, el habla, la memoria. Podemos confundirnos, podemos cambiar nuestra personalidad, tener tics, no saber decir lo que queremos decir. Y eso no nos elimina como seres humanos, sino que nos convierte en más humanos si cabe. Y eso no es una cosa tan extraña. Eso pasa y pasa ciento cuatro mil veces al año. Ciento cuatro mil personas con ciento cuatro mil familias. Sólo en España.

Hola, ¿te acuerdas de mí?

Pues va siendo hora de que empecemos a acordarnos de ellos.

Texto de Josean Montero, entrevistas de Carlos Rodríguez Urra y fotografías de Marta Cuenca Rufián y María Bajo Picaporte para MakingUCLM. Puedes ver todo el reportaje fotográfico en la página Flickr de MakingUCLM.

Ave rara como el cisne negro.

Imagen: Wikipedia

Juvenal escribió a finales del siglo I aquello de rara avis in terris nigroque simillima cygno, que podemos traducir como “un ave rara en la tierra, y muy parecida a un cisne negro”. En el siglo XVIII se descubrió en Australia la existencia de los cisnes negros (Cynus atratus). Aves raras verás en la tierra.

Según Nassim Nicholas Taleb esos cisnes negros existieron siempre y se cruzan en nuestro camino desde el principio de los tiempos. Remiten a sucesos inesperados que cambian el rumbo de la historia y que con el paso del tiempo tratamos de racionalizar y explicar.

Texto de Josean Montero, entrevistas de Carlos Rodríguez Urra y fotografías de Marta Cuenca Rufián y María Bajo Picaporte para MakingUCLM. Puedes ver todo el reportaje fotográfico en la página Flickr de MakingUCLM.

Radio Diferencia reivindica los derechos de las personas con discapacidad

Radio Diferencia reivindica los derechos de las personas con discapacidad

El pasado 3 diciembre tuvo lugar la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad a cargo de la Asociación Roosevelt. Dicho acto citó a multitud de personalidades de distintas instituciones como el Alcalde del Ayuntamiento de Cuenca, Ángel Mariscal Estrada, la subdelegada del Gobierno en Cuenca, María Lidón Lozano o el Presidente de la Diputación Provincial, Benjamín Prieto. Asimismo asistieron representantes de la Universidad de Castilla-La Mancha como el Decano de la Facultad de Periodismo, Ángel Luis López Villaverde o el de la Facultad de Educación, Sixto González.

Radio Diferencia se desplazó hasta las inmediaciones del Hotel NH Ciudad de Cuenca para apoyar este día en el que se reivindica la normalización de personas con capacidades distintas. Las encargadas de presentar la ceremonia fueron Arancha Hortelano y Sandra Megías, miembros de la Junta Directiva de nuestra emisora.

Tras las palabras de agradecimiento y bienvenida de Ángel Mariscal, José Ignacio Benito, María Lidón Lozano y Benjamín Prieto, llegó el turno de la UCLM. Así pues, alumnos de Periodismo, Educación Social y Arquitectura leyeron sus respectivos manifiestos; al igual que Eduardo Domínguez Suay en representación de la Universidad de Mayores José Saramago y un grupo de niños del Consejo de Infancia.

Llegó el momento del reparto de premios de la Asociación Roosevelt. En primer lugar el galardón para el turismo accesible y el ocio inclusivo fue para el Hotel Spa & Sport Hotel Mar y Sol  un complejo de Tenerife que dispone de 166 estudios y apartamentos accesibles para personas con movilidad reducida o en sillas de ruedas.

Seguidamente se premió al compromiso con la cultura y a la educación inclusiva. En este caso se galardonó al Museo Thyssen-Bornemisza que cuenta con un proyecto integral para que, tanto sus instalaciones como los servicios prestados al público, sean universalmente accesibles.

 

Arancha Hortelano y Sandra Megías, presentadoras de la gala

En tercer lugar, premio Roosevelt a un medio de comunicación para “En lengua de signos” de La 2. Un programa que llega a todos sin exclusiones, rompiendo el silencio informativo incluyendo subtítulos, así como traducción en lengua de signos.

A continuación, galardón a la integración laboral para Carrefour Cuenca. De los cerca de 100 trabajadores de la cadena de hipermercados, el 5% son personas con discapacidad.

En cuarto lugar, premio a una institución comprometida con el colectivo para la Universidad de Extremadura. Dicha universidad cuenta con un servicio propio que tiene como función garantizar la igualdad de condiciones de todos sus estudiantes.

Por último, premio Roosevelt al esfuerzo y a la superación personal para Dafne Lavilla Núñez, por su capacidad para sobreponerse a las adversidades y luchar contra la discriminación por su tartamudez.

Para cerrar este acto tan emotivo y cargado de mensajes alentadores, intervino Lidio Jiménez, entrenador del Balonmano Liberbank Ciudad Encantada que leyó el manifiesto de la Asociación Roosevelt.  En último lugar, intervino el presidente de dicha asociación, José María Martínez, para agradecer la presencia a todos los asistentes y animar a todo el mundo a seguir reivindicando los derechos de las personas con capacidades distintas.

Créditos:

 Puedes ver todo el álbum de fotos de esta gala en el álbum de Flickr

“Para un niño con trece años, una situación así constituye una inmensidad que da mucho miedo”

“Para un niño con trece años, una situación así constituye una inmensidad que da mucho miedo”

Las personas con discapacidad tienen que enfrentarse a diario a innumerables barreras físicas, psicológicas y sociales. Julio Higueras es un maestro jubilado por incapacidad que a sus 58 años sigue siendo un ejemplo de superación, tenacidad, entusiasmo y optimismo. Es un hombre comprometido socialmente y polifacético. A la edad de 13 años sufrió un accidente con un explosivo de dinamita y como consecuencia perdió casi toda la visión y tres dedos de la mano izquierda. Tiene como afición la pintura, que le ayuda a canalizar su energía positiva y a encontrar la fortaleza que le permite seguir adelante. Charlando con Julio descubrimos realmente la fuerza, firmeza y positividad que emana. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que es un experto en enfrentarse a la vida y un “maestro” en sonreír a la adversidad.

Lo que empezó como un simple juego de niños se convirtió en la mayor pesadilla para la vida de Julio Higueras. Una tarde, él y sus amigos, decidieron encender una hoguera en el campo y lanzar unos cartuchos de dinamita que previamente uno de los niños había cogido a su padre. Tras esperar un tiempo, estos no explotaron e Higueras decidió coger una de las cargas e introducir una cerilla, con tal mala suerte que no le dio tiempo a soltarla y el estallido se produjo en sus propias manos. “Como consecuencia de la explosión tuvieron que amputarme tres dedos de la mano izquierda pero lo más grave fue que también afectó seriamente a mis ojos”, perdiendo la visión total del derecho y quedando el izquierdo bastante dañado, indica. Además de estas terribles consecuencias, en su cara y en su pecho quedó alojada metralla procedente del detonador.

Tras el accidente  que le podría haber costado la vida, tuvo que permanecer más de tres meses en Madrid, dos de ellos ingresado en el hospital y posteriormente en casa de sus tíos porque debía acudir diariamente a consulta para que le realizaran las curas oportunas. Julio ha señalado que volver a su vida diaria le resultó muy duro y complicado, tanto en la reincorporación a sus estudios, como en el resto de actividades diarias. Había perdido muchas capacidades y había pasado mucho tiempo y “si a todo esto añadimos que me encontraba en plena adolescencia…”

Julio rememora su recuperación como una etapa dolorosa, compleja y muy dura, así lo sentencia: “Recuerdo que me costó muchísimo tiempo mentalizarme y adaptarme a la nueva situación”. Asimismo, resalta que hace 45 años el reconocimiento que se les daba a las personas discapacitadas era prácticamente nulo, permaneciendo olvidados en el ámbito personal, educativo, sanitario…lo que establecía una gran barrera para el desarrollo de su vida cotidiana.  “Para un niño con trece años de edad, -indica Julio- una situación así constituye una inmensidad que da mucho miedo”. Durante aquella fase tan complicada, siempre tuvo el apoyo incondicional de sus padres, los cuales sufrieron tanto o más que él mismo toda aquella situación tan desgarradora. En este sentido, Julio declara que “Aunque viviera mil años no tendría tiempo suficiente para agradecerles todo lo que han hecho por mí”.

Resulta sorprendente que, aunque Julio se ha encontrado con numerosos impedimentos en su vida, siempre los ha superado con optimismo y nunca se ha dejado derrotar por la adversidad. Él mismo afirma que estudiar con limitaciones visuales es bastante complicado, en este sentido declara: “En mi caso, nunca veía bien lo que los profesores escribían en la pizarra y tenía que copiarlo de mis compañeros”.

Con los ojos en agua y repleto de emoción, Julio relata que sus padres, tíos y primos  siempre fueron  su pilar y su fuerza cuando ocurrió el fatídico suceso. Más tarde, cuando formó su propia familia, encontró un nuevo impulso por el que seguir luchando. En este aspecto indica, repleto de ternura, que sus hijas son increíbles, muy cariñosas y la mayor recompensa que podría haber tenido. Pero sobre todo destaca a su mujer, afirmando: “Siempre me ha cuidado con esmero”.

No podemos decir que la vida de Julio Higueras  haya sido fácil precisamente. Ha tenido que someterse a lo largo de su vida a varias intervenciones quirúrgicas en sus ojos. La primera se la realizaron cuando se produjo el accidente, quedándole un residuo visual mínimo en el ojo derecho. Al estar gravemente dañado, poco tiempo después perdió la visión de este por completo. Por otro lado, declara: “En el ojo izquierdo se formó una catarata traumática que me fue mermando progresivamente la visión”.

“Tener que jubilarte con 39 años es algo que no se supera con facilidad”

En el año 1990, cuando su primogénita apenas alcanzaba los dos meses de vida, tuvo que desplazarse a Barcelona –donde lo tratan desde hace 35 años- para que le intervinieran esa catarata. En el año 2003, en ese mismo ojo, se le produjo un desprendimiento de retina del que tuvieron que operarle de urgencia también en la Ciudad Condal.

Para Julio la enseñanza era uno de los motores de su vida, pero una vez más su camino se complicó. Como consecuencia de un agravamiento en la vista debido a la tensión ocular (glaucoma) que padece, se vio obligado a dejar la docencia. Una vez más, denota optimismo en sus palabras indicando que lo único que podía hacer era sobreponerse y mirar el lado positivo de la situación a la que tenía que enfrentarse. “No obstante –asegura- tener que jubilarte con 39 años es algo que no se supera con facilidad”.

Julio, debido a su condición, está afiliado a la ONCE la cual le proporciona un apoyo integral. La organización está cerca de cada uno de los miembros mediante los centros que se encuentran en toda España. A través de estos, brindan a los afiliados apoyo psicosocial, rehabilitación integral para aprovechar el resto visual o necesidad de perro-guía entre otros.

Optimismo ante todo

Colmado de auténtica energía, insiste en propagar mensajes alentadores. Según él, la clave para superar los percances o contratiempos está en no perder nunca la esperanza, asegurando que de las situaciones más adversas han crecido las raíces más fuertes y que lo que no nos mata nos fortalece. En su caso, confirma: “Creo que gracias a los obstáculos que siempre he tenido que vencer he conseguido superarme y lograr lo que me he propuesto”. En este sentido, Julio indica una serie de pautas que para él son indispensables a la hora de sonreírle a la vida como son autoestima, paciencia o constancia entre otras.

Julio asegura que en su mente no se ve como una persona discapacitada, sino con unas capacidades diferentes, “es decir –explica- yo me considero una persona como las demás, miro a todo el mundo de igual a igual y me gusta que los demás hagan lo mismo.” Julio lo tiene muy claro, asegura que la verdadera discapacidad no está en él mismo sino en la mirada de los otros. Considera que el hecho de padecer una discapacidad no le hace inútil, ni siquiera es un obstáculo insalvable; lo más importante, según él, es centrarse en buscar sus oportunidades sin perder el tiempo en lamentarse. En su caso, expresa: “Nunca he esperado un trato preferente por ser discapacitado y he luchado por mis opciones como cualquier otra persona”.

Además de ilusión, aliento y energía positiva, Julio derrocha humildad. Tras todo lo sufrido, todo lo superado, todo lo luchado y todo lo ganado, asegura: “No creo que la historia de mi vida tenga nada de especial, sino que la historia de cada uno es especial en sí misma”. Se muestra como si la suya no fuera una historia de superación, como si sobrevivir a una explosión de dinamita con tan solo 13 años, reanudar los estudios y ser un maestro adorado por alumnos y compañeros fuera tarea fácil. No es que sea una historia de superación, para mí eres un héroe, papá.

Mª Estela Gascón Buendía, Guardia Civil. Área de Personas y EMUME. Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca.

Mª Estela Gascón Buendía, Guardia Civil. Área de Personas y EMUME. Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca.

 

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Mª Estela Gascón Buendía, Guardia Civil

 

Mª Estela Gascón Buendía, representante de la Guardia Civil, explicó la diferencia entre la violencia de género y la violencia doméstica, siendo esta última, la que ocurre en el ámbito doméstico y donde el autor de cualquier género, al igual que la víctima, tiene una relación de convivencia con esta.

Asimismo, explicó que en un caso de violencia de género existen distintos tipos de gravedad y estos pueden conocerse al recopilar todos los datos posibles y al realizar una valoración de riesgo. Cada valoración lleva automáticamente unas medidas policiales que serían las que se les presta a la víctima.

Además, expuso cómo actúan ante un incumplimiento de una sentencia dictada por un juez, alegando que existirían dos tipos de quebrantamientos; uno de ellos en el que la víctima no estaría de acuerdo e inmediatamente procederían a la detención del autor y se realizarían las diligencias que conllevaría un delito de quebrantamiento, como un delito nuevo de violencia de género si este hubiera consistido en nuevas amenazas o nuevas agresiones. Otro tipo es en el que la víctima sí habría autorizado la infracción, también se ejecutaría la detención del autor y acto seguido, se tomaría declaración a la víctima para ver el motivo por el que ha autorizado a que el autor se acerque o se comunique con ella.

Para finalizar la entrevista, recordó que hoy en día existen muchas ayudas económicas y laborales que las víctimas pueden obtener gracias a los centros de la mujer.

 

Por Elena Escavy para Radio Diferencia

Carlos Julián Martínez Soria, Vicegerente del Campus de Cuenca

Carlos Julián Martínez Soria, Vicegerente del Campus de Cuenca

 

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Carlos Julián Martínez Soria, Vicegerente del Campus de Cuenca

Carlos Julián Martínez Soria, Vicegerente del Campus de Cuenca, expuso su postura acerca de la violencia de género y cómo la Universidad está totalmente concienciada con esta causa. Por este motivo, se imparten charlas y se realizan todo tipo de eventos para que el colectivo universitario esté al tanto de este tema, ya que, según Martínez Soria, es algo que concierne a todos. Asimismo, manifestó cómo la Universidad trata incidentes discriminatorios o abusos, y aseguró que todo ello se regula bajo un “protocolo de acoso” que recoge las medidas que se deben aplicar si fuera necesario.

Finalmente, explicó cómo todos los campus de la UCLM llegan a un acuerdo para coordinar el tema de violencia de género y su implicación en los distintos ámbitos que se les requiere.

 

Por María Vecina para Radio Diferencia